¿Cuánto tiempo se conserva un lubricante?
Un frasco empezado al fondo de un cajón, una fecha apenas legible, una textura que parece haber cambiado… ¿Hay que tirarlo? Como cualquier producto que se aplica sobre la piel y las mucosas, un lubricante tiene una vida útil limitada. Así puede leer su fecha en el envase, conservarlo en buenas condiciones y reconocer las señales de que hay que sustituirlo.
¿Un lubricante tiene fecha de caducidad?
Sí. Según su normativa, un lubricante se vende como producto cosmético o como producto sanitario, y la forma de indicar su vida útil varía. En la práctica, encontrará en el envase una de estas dos indicaciones, a veces las dos:
- Una fecha límite de uso, a menudo precedida de un pequeño reloj de arena o de la mención «consumir preferentemente antes de»: pasada esa fecha, las cualidades del producto ya no están garantizadas.
- Un plazo tras la apertura, representado por un pequeño tarro abierto con un número seguido de «M» (por ejemplo 6M o 12M): es el número de meses durante los que se puede usar el producto una vez abierto.
Las dos indicaciones se complementan: un frasco abierto se usa dentro del plazo indicado tras la apertura, sin superar nunca la fecha límite. Un gesto sencillo: anote con rotulador la fecha de apertura en el frasco.
¿Cuánto tiempo guardar un lubricante una vez abierto?
No existe un plazo universal: depende de la fórmula, del sistema de conservación y del envase. Por eso, la indicación del fabricante es siempre la referencia. Aun así, algunas tendencias generales ayudan a orientarse:
- Los geles a base de agua contienen agua, un medio propicio para los microorganismos: necesitan un sistema de conservación y son los más sensibles a un mal almacenamiento.
- Las fórmulas a base de aceites vegetales no contienen agua, pero sus aceites pueden oxidarse y enranciarse con el tiempo, el calor y la luz.
- Los lubricantes a base de silicona suelen ser los más estables en el tiempo.
El envase también cuenta: un frasco con bomba limita el contacto con el aire y los dedos, y conserva mejor el producto que un tarro abierto.
¿Cómo conservar bien el lubricante?
Unos gestos sencillos bastan para preservar la calidad de su lubricante hasta el último uso. Sirven para todas las fórmulas, a base de agua, de aceite o de silicona, y solo llevan unos segundos:
- Protegido del calor: evite el alféizar de la ventana, el coche en verano o la cercanía de un radiador.
- Protegido de la luz directa, que acelera la oxidación de los aceites.
- Bien cerrado después de cada uso, para limitar el aire y el polvo.
- Sin contacto directo: evite apoyar la boquilla sobre la piel o sobre un accesorio y no meta los dedos en el producto.
- Lejos de la humedad si es posible: una mesilla de noche o un cajón cerrado son ideales.
- Fuera del alcance de los niños, como cualquier producto de higiene íntima.
¿Qué señales indican que un lubricante está caducado o alterado?
Incluso antes de la fecha indicada, un producto mal conservado puede alterarse. Sustitúyalo si nota:
- un cambio de olor, en particular un olor rancio o agrio;
- un cambio de color o un aspecto turbio;
- una textura alterada: gel que se licúa, grumos, fases que se separan;
- pinchazos o una sensación inusual al aplicarlo, cuando antes se toleraba bien.
Ante la duda, absténgase: un lubricante cuesta mucho menos que una irritación.
¿Y los preservativos y los accesorios?
Los preservativos también tienen fecha de caducidad, impresa en cada sobre: un preservativo caducado es más frágil y no debe usarse. Guárdelos protegidos del calor y del roce, por ejemplo, no durante semanas en una cartera. En cuanto a los accesorios íntimos, su vida útil depende sobre todo del mantenimiento: consulte nuestra guía mantenimiento y limpieza de los juguetes íntimos.
Conclusión
Un lubricante se conserva mejor cuanto más fresco, protegido de la luz y bien cerrado esté guardado. Compruebe la fecha límite y el plazo tras la apertura indicados en el envase, anote la fecha de apertura en el frasco y fíese de sus sentidos: un olor, un color o una textura inusual indican que ha llegado el momento de sustituirlo. Para elegir el siguiente, lea nuestra guía completa del gel lubricante ecológico.
Descubrir los geles lubricantes ecológicos →Preguntas frecuentes – Conservación de un lubricante
No es recomendable: sus cualidades ya no están garantizadas y un producto alterado puede irritar las mucosas. Es mejor sustituirlo.
En el envase: una fecha límite de uso y, en muchos productos, un pictograma de tarro abierto con el número de meses de uso tras la apertura (6M, 12M…).
No es necesario, salvo que el fabricante indique lo contrario. Basta con un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
No. Aunque esté cerrado, debe usarse antes de la fecha límite indicada en el envase.
Compruebe la fecha en el envase y observe el producto: un olor rancio o agrio, un color alterado, grumos o una textura que se separa son señales de alteración.